sábado, 24 de mayo de 2008

IMPRESIONISMO

IMPRESIONISMO
El Impresionismo puede considerarse como la primera manifestación contemporánea del siglo XX. En las últimas décadas del Romanticismo, un grupo de pintores franceses se interesaron por el trabajo al aire libre. Un lienzo de Claude Monet titulado "Impresión, sol naciente" será el origen del movimiento impresionista, estilo que adoptarán otros pintores y que más tarde se trasladará al mundo de la música. Se trata de pinturas que plasman paisajes y ambientes difuminados, en las que no se busca la perfección y realismo del cuadro, sino la impresión que produce en los ojos de quien lo observa.

El impresionismo musical será un movimiento típicamente francés, relacionado con la tendencia pictórica. Posiblemente es la corriente más novedosa y original de todas las que se dan en esta época. El compositor más destacado de este movimiento es Claude Debussy, con obras como "Preludio a la siesta de un fauno" (1894).

Al igual que la pintura impresionista, la música de Debussy es una música de atmósferas y de sentimientos sutiles, carente de la grandiosidad post-romántica. Las características de esta música son:

Melodías desdibujadas (igual que en pintura), sin líneas ni cadencias claras, que utilizan escalas modales, pentatónicas, cromáticas o de tonos enteros.
Armonía libre, con acordes incompletos a los que Debussy llama flotantes, que toman su valor por su sonoridad, no por su función tonal, para convertirse en líneas y manchas que se desvanecen en el tiempo y el espacio.
Nuevo concepto de timbre, utilizando los instrumentos de forma individual y no como conjunto orquestal (collage).

Incorporación de elementos musicales orientales, tanto melódicos o rítmicos como armónicos.

Uno de los continuadores de la obra impresionista de Claude Debussy será el francés Maurice Ravel, conocido por su obra "El bolero".